Cómo doblar un Mantón de Manila para conservarlo perfecto durante años
En este artículo:
- ¿Dónde y cómo se guarda un mantón de manila?
- ¿Qué hacer antes de guardarlo?
- ¿Cómo se dobla un mantón de manila para guardarlo?
- ¿A qué temperatura y en qué lugar conservarlo?
- ¿Cada cuánto hay que sacarlo y airearlo?
- ¿Cómo preparar el mantón antes de usarlo?
- ¿Cuáles son los errores más comunes al guardarlo?
- Preguntas frecuentes
- Fuentes consultadas
Última actualización: 18 de octubre de 2026
El mantón de manila tan bonitos como delicados: primero, por los hilos de seda con los que está confeccionado y, segundo, por sus flecos, que si no se conservan bien pueden acabar estropeándose. Guardarlo mal unos meses basta para encontrarte arrugas fijas, flecos hechos un nudo o manchas que ya no salen.
En esta guía te explico cómo puedes guardarlo para conservar tu mantón de manila perfecto durante muchos años.
En pocas líneas
- Guarda el mantón limpio, sin manchas y con los flecos desenredados.
- Envuélvelo en papel de seda y colócalo en un tubo de cartón corrugado o en una caja más grande que él. Nunca colgado ni en plástico.
- Consérvalo en un lugar seco, oscuro y con temperatura estable, entre 18 y 25 °C.
- Sácalo a airear entre dos y tres veces al año, y como mínimo una o dos.
¿Dónde y cómo se guarda un mantón de manila?
Lo mejor es envolverlo en papel de seda y guardarlo en un tubo o caja de cartón corrugado, el método que se usa en tiendas especializadas y museos; la caja debe ser más grande que lo que ocupa el mantón de manila.
El mantón no debe quedar apretado: la caja o el tubo tienen que ser mayores que la pieza, para que no se aplaste ni aparezcan dobleces marcados.
El papel de seda, además, tiene tres funciones: evita enganches y tirones de los hilos, protege del polvo y de la suciedad, y deja respirar al tejido. Si no tienes papel de seda a mano, sirve una funda de almohada de algodón limpia.
Hay personas que añaden a la caja una hoja de laurel seca o una pastilla de cedro para mantener alejados a los insectos. Conviene evitar la naftalina, porque su olor puede impregnarse en la seda.
Dos cosas que no debes hacer nunca:
- Colgarlo en una percha, porque el peso del enrejado acaba rajando la seda por efecto de la gravedad
- Dejarlo doblado en un cajón, donde las arrugas se fijan y cuestan mucho de quitar.
¿Qué hacer antes de guardarlo?
Guárdalo siempre limpio, sin manchas antiguas, con los flecos desenredados y sin broches ni imperdibles puestos.
- Limpio y sin manchas. Una mancha reciente se puede tratar: presiona con un paño seco y limpio, sin frotar. Si persiste, llévalo cuanto antes a una tintorería especializada en textiles delicados.
- Con los flecos desenredados. Un fleco enredado que pasa meses en una caja se queda enredado. Si necesitas repasar el paso a paso, puedes ver cómo desenredar los flecos del mantón de manila.
- Sin metales. Retira broches e imperdibles: con el tiempo se oxidan y manchan la seda.
¿Cómo se dobla un mantón de manila para guardarlo?
Extiéndelo sobre una superficie plana, dóblalo con pocos pliegues amplios o enróllalo sobre sí mismo, deja los flecos sueltos sin comprimirlos y envuélvelo en papel de seda, nunca en plástico.
- Ponlo sobre una superficie plana y limpia. Una cama o una mesa grande funcionan bien. Retira antes cualquier objeto que pueda enganchar la seda.
- Extiéndelo del todo. Asegúrate de que está libre de arrugas antes de empezar.
- Dóblalo con cuidado. Haz pocos pliegues y amplios: los pliegues pequeños y repetidos son los que dejan marcas permanentes.
- Deja los flecos libres. Colócalos hacia dentro de los pliegues, sin tensarlos ni comprimirlos.
- Envuélvelo en papel de seda. Nunca en plástico, porque no transpira y retiene humedad.
Si lo guardas en un tubo, lo ideal es enrollarlo sobre sí mismo con el haz (la cara bordada buena) hacia fuera, como un rulo, porque así se evitan los dobleces que acaban debilitando la seda. Si lo guardas en una caja, usa el plegado con pocos pliegues amplios.
Hay quien deja caer el mantón sobre el papel de seda para que los pliegues no coincidan, pero genera arrugas irregulares, y es preferible el doblado controlado.
¿A qué temperatura y en qué lugar conservarlo?
En un lugar seco, oscuro y con temperatura estable, entre 18 y 25 °C; evita los armarios exteriores con cambios bruscos de temperatura.
Las fuentes consultadas dan rangos ligeramente distintos (20-25 °C y 18-22 °C), pero coinciden en lo importante: la estabilidad. Un ambiente demasiado cálido o húmedo puede dañar la tela e incluso favorecer la aparición de microorganismos que deterioran las fibras.
¿Cada cuánto hay que sacarlo y airearlo?
Lo ideal es sacarlo entre dos y tres veces al año, y como mínimo una o dos, para que la seda respire; no conviene tenerlo años en la misma caja sin tocarlo.
Extiéndelo durante unas horas o incluso un par de días sobre una superficie limpia, en una habitación con buena circulación de aire pero sin sol directo, y sin tensarlo. Aprovecha para revisar el estado de la seda, los bordados y los flecos: un problema detectado a tiempo es fácil de resolver.
Al volver a guardarlo, intenta no hacerlo por los mismos dobleces, para que esa parte de la tela no sufra más. Y recuerda dejar siempre el haz hacia fuera.
¿Cómo preparar el mantón antes de usarlo?
Sácalo un par de días antes del evento y extiéndelo sobre una superficie lisa: la seda se estira sola con el peso de los flecos, sin necesidad de plancha.
Es mejor no abusar de la plancha. Si el mantón sigue muy arrugado, puedes planchar la parte de seda bordada a baja temperatura y siempre del revés, para que el relieve del bordado quede hacia fuera. Los flecos es mejor no plancharlos: el calor aplana su estructura cilíndrica de forma irreversible. Si tienen arrugas, usa un vaporizador a una distancia prudencial, sin tocarlos.
¿Cuáles son los errores más comunes al guardarlo?
Los más frecuentes son guardarlo en una caja pequeña, olvidarlo sin airearlo, colgarlo, meterlo en plástico, dejarle broches puestos y guardarlo con manchas.
- Una caja demasiado pequeña. Aprieta el mantón, marca pliegues permanentes y comprime los flecos.
- Guardarlo y olvidarse de él. La seda necesita respirar: sin ventilación periódica puede aparecer humedad y deterioro.
- Colgarlo de una percha. El peso del enrejado y de los flecos tira de la seda y puede rajarla con el tiempo.
- Guardarlo en plástico. No transpira, genera humedad y favorece los hongos.
- Dejar broches o imperdibles. Los metales se oxidan y manchan la seda.
- Guardarlo con manchas. Las manchas recientes se tratan; con el paso de los meses se fijan y a menudo ya no tienen solución.
Preguntas frecuentes
¿Se puede planchar un mantón de manila antes de usarlo?
Sí, pero solo la parte de seda bordada, a baja temperatura y siempre del revés, para que el relieve del bordado quede hacia fuera. Los flecos no deben plancharse.
¿Con qué frecuencia debe airearse el mantón?
Lo ideal es entre dos y tres veces al año, y como mínimo una o dos. Sácalo, extiéndelo unas horas en una habitación ventilada y sin sol directo, y vuelve a guardarlo cambiando los dobleces.
¿Cuánto puede durar un mantón de manila?
Bien guardado, puede conservarse en buen estado durante décadas, e incluso más de un siglo. Hay mantones de en torno a 1900 en colecciones de museos, como el Museo Histórico Nacional de Chile, catalogados en buen estado de conservación. La clave es guardarlo limpio, en un lugar seco y airearlo periódicamente.
¿Se puede lavar un mantón de manila en casa?
No. Los tintes, sobre todo en piezas antiguas, pueden correrse con el agua y la seda puede debilitarse. Para una limpieza en profundidad, acude a una tintorería especializada en textiles delicados que tenga experiencia con mantones; algunas trenzan los flecos antes del proceso para que no se enreden.
¿Se puede guardar el mantón en una bolsa de tela?
Sí, siempre que sea de algodón transpirable, como una funda de almohada antigua. Lo que no debes usar nunca son bolsas de plástico ni de tejidos sintéticos, porque acumulan humedad.
Fuentes consultadas
- Juan Foronda — “Cómo y cuál es la mejor forma de conservar tu mantón de manila”. Ver fuente
- VestirArte (Carmina Pairet, especialista en mantones) — “Cómo guardar y limpiar un mantón de Manila”. Ver fuente
- Museo Histórico Nacional de Chile (SURDOC) — Registro 3-38439, mantón de manila de seda, c. 1900. Ver fuente
Laura Ruiz
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